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Tos

Cómo curar la tos con flema

La tos es una reacción del organismo para expulsar de las vías respiratorias de todo ente que sea externo o molesto para su óptimo funcionamiento. Entonces está bien decir que no se trata de una enfermedad sino de una consecuencia de ello.

La tos puede aparecer cuando el paciente es víctima de enfermedades como resfriados, alergias, sinusitis, infecciones respiratorias, entre otras. Y si estas no logran ser curadas a tiempo, lo más probable es que produzcan otros malestares como la flema. Es por ello que a continuación se presentan algunas recomendaciones para curar las tos con flema.

Para aliviar la tos con flema se recomienda clínicamente que el paciente sea nebulizado con suero por medio de un nebulizador. Esto hace que la flema tome una consistencia un tanto líquida y por consecuente sea más fácil de expulsar para el organismo. También es importante beber, al menos, 2 litros de agua al día, incluyendo tés con propiedades beneficiosas para combatir la enfermedad: como el tomillo, el clavo y la miel. Aunque es necesario resaltar que antes de curar la tos se debe determinar la enfermedad que la está produciendo, para evitar empeorar el panorama.

Causas

Por otro lado, cuando se habla de tos con flema se puede referir a diferentes tipos de causas, y cada una con una variante diferente. Por ejemplo, cuando la flema se presenta en una consistencia líquida o transparente, lo más probable es que se refiera a un simple resfriado. Esto quiere decir que se trata de algo más simple de curar y sobrellevar.

Sin embargo, si el caso es diferente con respecto a que la flema es más espesa y se padece de falta de aire, se podría estar tratando de bronquitis. Esta enfermedad es importante que sea tratada por un especialista, con medicamentos recetados clínicamente. Cabe acotar que los remedios caseros no alivian completamente en estas situaciones, y en algunos pacientes más bien puede empeorar el cuadro clínico, tampoco se recomienda auto medicarse.

Otro de los cuadros médicos que pueden suceder es el de la tos con flema verde, que puede variar en tonalidad con el color amarillo, y esto representa habitualmente a infecciones bacterianas. Por su puesto el paciente debe ser atendido por un médico, pues la situación va más allá de algo fácil de curar.

Ronquera

 La ronquera es un síntoma normal de la tos con flema, pues se produce por la concentración constante de la mucosidad en la garganta, lo que disminuye la capacidad de respiración. A continuación, algunas maneras de aliviar la ronquera:

  1. La primera de ellas es las que se utiliza con suero fisiológico, esto hace que la flema tome una consistencia menos espesa y bajé la cantidad con la cual se produce. Si no se cuenta con este método, se puede emplear de manera doméstica, inhalando vapor de agua caliente.
  2. Beber agua varias veces al día, o cualquier producto que la contenga y que además sea provechoso para el organismo. Esto permite que la flema sea más líquida, permitiendo su fácil expulsión del sistema respiratorio.
  3. No aguantar las ganas de toser, pues es completamente necesario expulsar la flema, y la tos se produce para esto. Además tragar las secreciones empeora la situación.
  4. Usar productos expectorantes o mentolados, como los ungüentos conocidos como Vaporub para la tos. Debe ser aplicado sobre el cuello, cerca de la nariz y en el pecho.

Remedios caseros

Las soluciones caseras son, en muchos casos, la más eficaces y rápidas para deshacerse de la flema. Por ejemplo, respirar vapor de agua hervida, que puede mejorar su rendimiento cuando se aplica una cucharada de sal marina e hierbas de menta o eucalipto.

También se puede ingerir té a base de cebolla, con una cdta. De miel o azúcar. Esto se debe tomar tres veces a día, junto a cada comida. En el mismo orden de ideas, beber el zumo de naranja pura, con un limón y una cucharadita de miel (o azúcar) también alivia la tos con flema.

 Además, las frutas críticas tienen propiedades impresionantes para combatir la flema. La mandarina, el limón y la naranja, son algunas de ellas, pues ayudan a fortificar el aparato inmunológico, y sirven para mezclarse con hierbas como el berro, la menta y el tomillo para la tos.

 Tos con flema en el embarazo

 A las mujeres embarazadas es muy probable que se les presente algún cuadro de tos con flema, lo cual se convierte en una situación el doble de molesta que en otros pacientes. La manera más factible de tratar esto, desde la casa, es ingerir productos líquidos y naturales. Esto permitirá que la flema pueda fluir con normalidad. Además, también funciona la recomendación de los alimentos ricos en vitamina c, como el jugo de mandarina, limón, naranja y fresa. Pues permite que se fortalezca el sistema inmunológico que es capaz de combatir la gripe y otros malestares consecuentes.

Esto tomando en cuenta que las mujeres en estado de embarazo no deben ingerir medicamentos que otras personas sí. Por eso es realmente importante que acudan a un médico antes de auto medicarse para combatir la tos con flema que pueda afectar al bebé.

El médico debe ser una de las opciones principales cuando se está enfermo, pues no hay método más infalible para determinar qué es lo que produce la tos con flema.

Sin embargo, hay síntomas que son realmente alarmantes y deberían ser examinados con inmediatez, como expulsar flemas rápidamente con sangre o un color verdoso, marrón o amarilla. Esto podría significar presencia de bacterias o infección grave en las vías respiratorias. Otro de los síntomas alarmantes es la fiebre, pues significa infección segura.

Gárgaras

Hacer gárgaras representan una vía fácil y rápida de tratar la tos con flema, estas se pueden practicar sólo con agua y sal que alivian en sobremanera la irritación de la garganta. Esto permite que se forme una capa líquida en las vías respiratorias que las mantiene lubricadas y alivian el dolor.

Los pasos a seguir para llevar a cabo las gárgaras son los siguientes:

  1. Diluir una cucharada de sal en un vaso de agua previamente calentada.
  2. Mezclar hasta que no se vean los granos de sal.
  3. Tomar un buche de agua e inclinar hacia atrás la cabeza, lo necesario para que la gravedad haga el trabajo de permitir ingerir el líquido sin tragarlo.
  4. Comenzar suavemente, según el dolor, a hacer gárgaras e ir subiendo la intensidad y rapidez.
  5. Repetir las gárgaras hasta acabar con el vaso. Y hacerla de 3 a 4 veces por día.
Cómo curar la tos con flema
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